Acabamos mayo, el mes de las flores, del Primero de Mayo, del día de la Madre y de San Isidro. En Madrid hemos disfrutado de un par de findes largos, el 1 y el 15, como preludio de las vacaciones que asoman por el borde del calendario según se acerca el verano. Ya va oliendo a mar, oliendo a vacaciones… Ese pequeño paréntesis ficticio en el que cesa la esclavitud del trabajo asalariado, que sirve para recargar las baterías y dejar que la maquinaria se enfríe y se relajen los puntos de tensión y ebullición.
Ya huele a vacatas 😉
@JoseRaigal












