El jodido inmovilismo de Rajoy

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A estas alturas de la película y a tenor de los acontecimientos que nos sobrepasan, de pocas cosas podemos estar seguros. Nadie puede apostar porque el 9-N en Catalunya vaya a ver un referéndum o no, nadie se atreve a decir que Pedro Sánchez consiga ser el líder que necesita el PSOE, ni que Pablo Iglesias las tenga todas consigo para hacerse el “héroe”, ni mucho menos que a lo largo del día no se destape un nuevo caso de corrupción o se incremente uno de los muchos que ya están al descubierto. Lo que de verdad tenemos claro es que con el inmovilismo de Rajoy vamos todos derechitos a arder en las calderas de Pedro Botero, incluido él y todos los suyos.

En Génova cruzan los dedos cada vez que el Presidente del Gobierno tiene que tomar una decisión porque ya ni Arriola es capaz de hacerle entrar en razón, que eso de meter la cabeza bajo tierra como el avestruz y dejar que escampe no es la manera de enfrentar los problemas porque es evidente que se le están yendo de las manos.

Rajoy y el follón que tiene con Mas a cuenta de la cuestión catalana es un ejemplo de lo mal gobernante que es, una demostración palpable que el puesto le viene grande, que no vale para el cargo, que es un incapaz.

Lo peor de su ineptitud no es que se refugie en el inmovilismo para esconderla, es que la falta de toma de decisiones, en momentos tan complicados como los que vivimos, nos está perjudicando a todos.

Puede dar gracias a los dioses que el PSOE, líder de la oposición, ha estado mirándose el ombligo durante casi toda la legislatura. Ahora que Pedro Sánchez está al frente en plan regenerador a muchos en Génova les están temblando las piernas, porque Ferraz no está siguiendo la hoja de ruta pactada y eso cuanto menos crea nerviosismo en el PP.

Por si el resurgimiento del PSOE no fuera suficiente, que lo es, el incordioso y siempre televisivo Pablo Iglesias no hace más que arrastrar al personal vendiendo populismo del barato. Como la ciudadanía está hasta el moño de los tejemanejes de los mismos de siempre de momento le presta oídos, lo de la confianza hasta que no se celebren los comicios de mayo no podemos asegurar que así sea.

Rajoy, cuando Arriola le hace ver que el resto viene por detrás con ganas de destronarle, a lo más que llega es a centrarse en leer el “Marca”, y entonces el ideólogo del PP llama a algunos medios de comunicación fieles a la causa para que desde las tertulias televisivas intenten parar los pies a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias a como dé lugar, lo cual no parece que esté funcionando.

Caso diferente es el tema de Catalunya. Aquí Rajoy cambia el diario deportivo por el texto que le escriben, lanzando un par de titulares para que los medios de la caverna los oreen, aunque a tenor del resultado obtenido no los airean todo lo bien que debieran.

Este es el Presidente del Gobierno que tenemos. Habrá quien diga que lo hizo mal por la herencia recibida, que la crisis le ató de pies y manos, pero todos sabemos que si en lugar de tanto inmovilismo hubiera tomado decisiones, aunque hubieran sido erróneas, otro gallo nos cantaría a todos.

Galiana

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Escritora, bloguera, podcaster, enamorada de todo lo que huele y sabe a Cultura
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2 Responses to El jodido inmovilismo de Rajoy

  1. Avatar de marcosangulojavier clamorsegovia dice:

    Y tan jodido, que nos está jodiendo a todos y ya veremos por donde salimos de esta mierda tan gorda.

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