Pasadas las elecciones al Parlamento Europeo todo vuelve a la anómala normalidad de todos los días.
Seguimos teniendo una Tasa de Desempleo insoportable, se continúa destruyendo empleo a diario, y los cotizantes a la Seguridad Social bajan que te bajan partido a partido según la filosofía del “el Cholo” Simeone.
Nuestros jóvenes, y los no tanto, hacen las maletas para otros países. Cuidadito con irse a Alemania sin asegurarse un empleo duradero, una vez te quedas sin trabajo y pasan seis meses sin que encuentres otro te dejan silbando con una mano delante y otra detrás, con lo que mejor te vuelvas para España porque para estar en las mismas por lo menos el idioma lo entiendes.
Los Derechos sociales, ésos por los que tanto se peleó en este país, no valen ni lo que cuesta el papel en el que están impresos. Y ojito, que vienen recortes porque desde el FMI ya nos han dicho que debemos hacer una nueva Reforma Laboral donde se abarate aún más el despido y el SMI baje lo que no está escrito. Rajoy contuvo las tijeras por el tema de las elecciones, que eso de recortar cuando se pide el voto queda feo.
De subir el índice de consumo, con la falta que hace para mejorar nuestra economía, ni hablamos. Hay quien dice que con el tema del Mundial se empezarán a vender televisores como churros, se apoyan en eventos parecidos pasados, pero va a ser que esta vez las ventas no van a ser ni pan para hoy.
Por lo que respecta a la corrupción, puesta la sordina durante la campaña electoral ya que a nadie le convenía, sigue tal y como estaba. Bárcenas y la Gürtel esperando ese juicio que no parece llegar, pero con un Juez Ruz que está de Génova y de sus mentiras hasta el moño, con lo que veremos si no le pega un acelerón antes que lleguen las vacaciones judiciales. La que está deseando que vengan los días de estivales de asueto en la jueza Alaya, a la que añadir nuevos imputados, a ser posible socialistas, al Caso de los ERE en Andalucía la trae por la calle de la amargura. Otro que no puede conciliar el sueño, a pesar de su exilio dorado en Suiza, es Urdangarin, a quien Hacienda está exponiendo como el cerebro de la Cueva de Alí Babá sin importarle que en Casa Real se les ponga el vello de punta.
Los miembros del Gobierno, una vez terminada la campaña, podían dejar las imbecilidades pero va a ser que no, porque no dan para más. Fernández Díaz está que se sale entre los problemas de inmigración, la caza de brujas en las redes sociales y la Ley de Seguridad Ciudadana. Lo malo es que Gallardón le va a hacer un adelantamiento por la derecha con el tema de meter en la agenda del Congreso para julio de la aprobación de su Ley del Aborto que supera lo hecho por Wert con la LOMCE con creces.
Se acabaron las elecciones, se acabó el fútbol hasta dentro de un mes con el Mundial. Tendrán que buscarnos otro mono con el que entretenernos porque nada ha cambiado en este país salvo que el Real Madrid luce una “orejuda” más en sus vitrinas, y que el PSOE tiene una guerra interna de la que más de uno va a salir «asesinado» varias veces.
Galiana











