Los amaneceres en el parque Tierno Galván de Madrid son silenciosos y recogidos. Desde que cambié mi puesto de trabajo no había vuelto a caminar por la mañana entre sus árboles camino de la faena diaria.
Hace poco tuve oportunidad de volver a iniciar mi jornada en una reunión en mi antiguo destino y aproveché para una nueva y saludable caminata.
El parque seguía como siempre y nos saludamos nostálgicos.
@JoseRaigal












