Empezamos la semana con Bárcenas, Urdangarin y toda esa caterva de “Golfos Apandadores”, momentáneamente en un segundo plano, con lo que Rajoy y el Jefe del Estado casi están de celebración porque desde hace más de un mes sus asuntos internos están en boca de todos y a nadie le gusta ver sus trapos sucios expuestos.
Una cosa es que Rajoy pueda medio descansar del tema Bárcenas y otra muy distinta que los suyos tengan paz y tranquilidad. Cospedal sigue su eterna lucha contra la corrupción como si fuera a otros a quienes les pasa y no al partido del que ella es Secretaria General, y González Pons vuelve por sus fueros aunque no del modo que él quisiera.
El político valenciano vio frustrado su ascenso a Moncloa por culpa del Caso Nóos, la de cadáveres que están dejando a su paso Urdangarin y Torres. González Pons tendrá que declarar como testigo ante los juzgados porque su firma aparece en el convenio de celebración de unos Juegos del Mediterráneo que nunca se llegaron a celebrar pero que supusieron unos generosos ingresos para la cuenta del Instituto Nóos, los cuales salieron de las arcas valencianas bajo vigilancia de Rita Barberá, Alcaldesa de Valencia, y Francisco Camps “el de los trajes” y por aquel entonces Presidente de la Comunitat Valenciana.
El Vicesecretario de Estudios y Programas del PP, ha adquirido de nuevo notoriedad no solo por el Caso Nóos sino porque ha salido a defender a los suyos en el tema del Alcalde de Ponferrada alegando que ellos nunca se harían con ningún Ayuntamiento apoyándose en el voto de un sujeto condenado por acoso sexual. Alguien debería recordarle a González Pons que para reprobar la conducta del PSOE no hace falta recurrir al “nosotros nunca” porque quien más, quien menos tiene mucho que callar, y en su partido para llegar al poder han dado “Tamayazos” a como diera lugar, ¿o acaso se nos ha olvidado cómo Esperanza Aguirre llegó a ser Presidenta de la Comunidad de Madrid?
Con o sin las declaraciones de González Pons, lo del PSOE en Ponferrada no tiene nombre, ni manera de calificarlo porque es de Juzgado de Guardia y la actitud de los socialistas en este asunto es para vomitar directamente.
No, no nos vale que Oscar López asuma la responsabilidad de estar al frente de la negociación y que después de defender las maneras de hacerse con el Ayuntamiento pida perdón como si aquí no pasará nada porque “Lo siento, me he equivocado” no es asumible por nadie. El Secretario de Organización del PSOE no ha sabido estar a la altura de las circunstancias pero Rubalcaba no se queda atrás. El líder de los socialistas ha demostrado que no está al tanto de nada, ni de lo que pasa en su partido ni de lo que sucede en la calle, vivir en tanta ignorancia le está pasando factura aunque tampoco se entere de eso.
En política no todo vale, o no debería valer. Por una vez le vamos a dar la razón a la Alcaldesa de Madrid, Ana Botella, cuando dice que el kilo de político está muy barato, porque realmente lo está. No es culpa de la sociedad que lo compra a precio de ganga sino de la mala calidad que tenemos en la clase política.
Galiana











