La verdad es que escribir 11/S inevitablemente hace que a todos se nos pongan los pelos como escarpias porque el recordar los atentados de EEUU por mucho que pasen los años es lo que tiene. En este espacio no nos gustan los temas morbosos así que vamos a sustraernos a tal conmemoración, nos vamos a centrar en suelo patrio que con lo que tenemos encima hay para dar y tomar.
A estas alturas del mes casi todo el mundo conoce su ubicación para por los menos afrontar el último trimestre del año; los alumnos en sus Centros educativos, los profesores unos en las aulas otros en el paro, los políticos a “lo suyo”.
El problema es que mientras en Educación todos saben cuales son sus obligaciones, en política no lo tenemos tan claro porque la clase política española no tiene ni la más remota idea de qué es “lo suyo”.
Deberíamos empezar por el Gobierno pero como Rajoy y sus “Eduardomanostijeras” no se nos caen de la boca porque todos los días conjugan el verbo “atropellar derechos” como la cosa más normal del mundo, hemos decidido poner nuestros ojos en la Oposición pues nos hemos dado cuenta que la tenemos algo abandonada, aunque a decir verdad ellos también nos tienen dejados de la mano de Dios.
En nuestro repaso a la clase política empezaremos por el mayor partido de la oposición, con el permiso de la abstención que no debemos olvidar es la segunda fuerza política de ese país, y ese no es otro que el PSOE aunque no se ha ganado el estar en este lugar por méritos propios.
Rubalcaba y los suyos han pasado el fin de semana mirándose el ombligo, llevan así la friolera de nueve meses y… ¡lo que te rondaré morena!, en un Comité Federal. Las conclusiones a las que han llegado tras la finalización del mismo se resumen en más de lo mismo, es decir, siguen en su línea de vender humo a cambio de un titular emparentado con la demagogia y poco más.
A estas alturas de la película de poco nos sirve que el PSOE diga que si ellos estuvieran en el poder impondrían una impuesto especial para los que más tienen, que se ha terminado la política de mano tendida con el Gobierno, y bla, bla, bla…
El PSOE necesita una reestructuración en profundidad, una cara nueva que hable de regeneración de ideas, no un movimiento de cromos como el que se hizo en el pasado Congreso; mientras los que están no dejen paso a otros, los socialistas seguirán “sin vender una escoba” y nosotros soportando atropellos en nuestros derechos sin que nadie mueva un dedo por nuestra causa.
Galiana











