«Letras calientes» de @AlexFlorentine: «La morgue»

Llega la Navidad y el curso de la vida sigue. A veces sí que se debería de investigar un poco a quién contratas… Se dice que en la sociedad actual, cada vez hay más dolencias mentales… Los muertos, por desgracia, no pueden contar lo que pasa ahí adentro.

La morgue

No había contado, para nada, que no hubieran consultado mis antecedentes médicos.

Llevo tres meses aquí, comencé en septiembre y estamos en el puente de La Constitución.

Me han dejado solo en la morgue y tengo dos cadáveres que arreglar ante mí. Maquillar para el entierro, que se celebrará el siete. Pobre gente. En estas fechas debería de estar prohibido morirse.

Pero todos tenemos un destino.

Uno es una mujer, a la que ya maquillé hermosa, parece dormida. El otro es una chica que se murió sin causa aparente; y sana, sí que parecía estar.

Tengo su cuerpo desnudo ante mí. Sus pechos son turgentes aún sin vida. Puntiagudos, miran hacia la luz mortecina de la lámpara que la alumbra.

El pantalón comienza a apretarme en la ingle. La cremallera parece querer bajarse.

Recorro su cuerpo con la mirada, que a pesar de las cicatrices, es como si respirase.

Llego a la zona que está entre sus piernas, en apariencia suave, sin vello, rasurada, con un color diferente a cuando veo a alguna mujer viva.

Son pocas esas oportunidades. Mi físico no ayuda.

Soy un chico joven que estuvo casi a punto de estar sobre una mesa de estas. Un accidente de coche me dejó lleno de marcas. En todo el cuerpo. Pensar en cirugía sería irrisorio. Ya me acostumbré a que las mujeres huyan de mí.

No la mayoría, pero sí que tengo que escoger a borrachas, o a mujeres de la calle que por cuatro céntimos te hacen “el favor”.

Me desabrocho el cinturón mientras observo su cuerpo inerte. Al agacharme, mis ojos se clavan entre sus piernas.

Un trueno hace retumbar las paredes. Esto parece una película de terror con tintes pornográficos.

Por esos pensamientos, y otros peores, debería tomar la medicación.

Pero qué más da, a los muertos no puedo hacerles daño.

Me quedo desnudo de cintura para abajo, me acerco a la mesa, tomo los tobillos y abro sus piernas.

¡La puñetera camilla es estrecha!

Miro con ansiedad sus partes íntimas: así, va a ser que no…

Voy hacia la meseta donde está el lavabo y retiro todo lo que hay.

Vuelvo al lado del cadáver y la tomo por los hombros. La levanto. La cabeza cae hacia un lado, hacia adelante. Es como una gran muñeca.

La agarro en brazos como lo hubiera hecho con la novia que nunca tuve al llegar a nuestra casa por primera vez.

La siento sobre la meseta, al borde del acero inoxidable. Abro sus piernas y me adentro en su frío interior. Es reconfortante para el calor que late de mí.

Lo que es incómodo es tener que sujetar su cuerpo mientras la embisto. Resbala. También suena como si movieras una gelatina gigante. El roce es increíble, ya que el músculo vaginal, cosa normal en su estado, no reacciona. La miro, quisiera besarla, quisiera sus besos.

Los labios debieron de ser muy jugosos en vida. Gruesos, perfilados. Sus dientes sé que son perfectos.

Tras sus párpados, sus ojos son azules.

¡Cuánta belleza!

Acelero.

Dejo que su mitad superior caiga hacia atrás y subo sus piernas sobre mis hombros.

Agarro, por detrás, su culo.

Llego al clímax soltando un alarido, me retiro, sus piernas caen, su cuerpo se escurre.

Me limpio. Ella no importa.

Minutos después pienso que después de la primera vez, todo será más fácil las siguientes.

Está espléndida. Con el maquillaje, parece dormida.

Vestida con la ropa que desean sus familiares, es como un ángel, como las princesas de los cuentos.

Lástima que con un beso no se despierte.

@AlexFlorentine

Acerca de Galiana

Escritora, creativa
Esta entrada fue publicada en Alex Florentine, Letras calientes, Literatura, Relatos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a «Letras calientes» de @AlexFlorentine: «La morgue»

  1. antoncaes dijo:

    Muy morboso el relato para mi gusto.

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s