De confabulaciones y complots internacionales

La verdad es que no quiero que acabe el carnaval, me sienta bien llevar el disfraz de intrigante y es por ello que me permito el atrevimiento de elaborar una teoría internacional conspiranoica en toda regla.

No es un secreto que Gadafi esté destrozando su país en una guerra civil encubierta. No es un secreto que los EEUU y la UE amagan con intervenir de cara a la galería, mientras miran para otro lado y allá se las entiendan lo libios como puedan. No es un secreto que en medio de todo esto están los beneficios petrolíferos del Golfo Pérsico. No es un secreto que el mundo atraviesa una grave crisis económica, de la cual nos venden los famosos “brotes verdes” que ni son verdes ni son brotes, porque ni EEUU ni la UE, aún presumiendo de ello, avanzan en su recuperación económica.

Pongamos por caso que las grandes potencias no saben que argumento esgrimir para convencernos de porque no encuentran la fórmula para crear empleo; de porque las economías van camino de la estanflación con todos los peligros que ello supone dado el repunte de la inflación, la consiguiente subida del precio de los prestamos y las hipotecas, de la luz, de la gasolina y el gasóleo, del gas natural, de los bienes de primera necesidad…

EEUU y la UE de aparentar resolver saben mucho, pero no tienen ni idea de cómo solucionar estas cuestiones. Ambas potencias han llegado a un acuerdo; necesitan, urgentemente, buscar un culpable que les haga salir airosos de la situación. Siempre es bueno culpabilizar a alguien de nuestros propios errores.

Gadafi se lo está poniendo fácil, muy, muy fácil. Hay guerra en Libia, consecuencia directa, sube el precio de los carburantes. El alza del Barril de Brent supone que las grandes potencias mundiales deben endeudarse más, mayor endeudamiento trae consigo menos inversiones, menos ayudas sociales y más encarecimiento de todo.

Los ciudadanos nos podemos hartar de esta situación, ya llevamos así casi tres años y no parece que nadie tenga una solución a corto o medio plazo. Manera de mantener a la población algo más contenta, convertir a Gadafi en el chivo expiatorio de todo.

Cuanto mayor sea el problema en el país del Magreb, cuanto más cruel y sanguinario sea el dictador libio, más animadversión sentiremos por él y mejor admitiremos que la falta de recuperación económica mundial es obra suya. Suya y de nadie más es la causa que se estén reventando los precios del petróleo y ello provoque no poder salir de esta situación tan calamitosa.

Esta teoría conspiranoica del mundo contra Gadafi para tratar de ocultar el fracaso que supone no saber cómo solucionar el tema económico, podría ser la base del argumento para una de las novelas de Dan Brown o Frederick Forsyth quienes harían de ello un gran Bestseller.

Lo dicho, me gusta intrigar elaborando teorías internacionales conspiranoicas, donde tienen cabida las dudas razonable entre lo real y la ciencia-ficción.

Galiana

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Escritora
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