Rajoy o el arte de hacer demagogia con la crisis

Los diferentes medios de comunicación, con sus variadas y tendenciosas ideologías, nos anuncian con grandes titulares las declaraciones del líder de la oposición; Rajoy asegura que en dos años él y su futuro Gobierno nos sacaran de la crisis.

Afirmar algo así a estas alturas de la película me deja a camino entre la estupefacción y la perplejidad.

Pecando absoluta y conscientemente de inocente, obviando que sus palabras no son más que demagogia política pura y dura, me vienen a la mente distintas cuestiones.

Me planteo cómo reaccionarán cada uno de los más de cuatro millones y medio de parados cuando sepan que les quedan todavía dos años de calvario y que transcurrido ese periodo de forma cuasi milagrosa tendrán un trabajo llovido del cielo. Los autónomos, que se ven obligados a cerrar sus pequeñas y medianas empresas (casi todas ellas familiares), tendrán argumentos para convencer a las entidades financieras para que les den concedan una línea de crédito para capear el temporal los próximos dos años. Los jubilados que han visto congelada su pensión, y por ende su poder adquisitivo, solicitarán en los supermercados que les fíen la compra avalados por el discurso del futuro Presidente del Gobierno. Los funcionarios, que han visto recortada su nómina, en mucho más de lo que la gente piensa, pueden confiar que les será devuelto el status de trabajadores no privilegiados (si alguna vez lo fueron) dejando de jugar con sus ingresos como si de una peonza se tratará. Las familias que pierden su casa por no poder hacer frente al pago de la hipoteca se aferrarán a esa única esperanza para conservar un techo que les resguarde.

En política es cierto que todo vale. ¿De verdad quien quiere ser Presidente del Gobierno conoce el modo de solucionar los problemas de los españoles pero el precio para compartirlo es pasar por las urnas y sentarse en la Moncloa?

Puede, sólo puede, que el líder de la oposición no tenga ni idea de cómo salir de esta crisis, (tampoco la tiene el Gobierno), pero le encante jugar a hacernos creer que los problemas cotidianos pueden ser solucionables a corto o medio plazo, importándole muy poco si su perorata no es más que pura demagogia. También puede suceder que la ciclotimia de la economía le ayude a que salgamos de esta en los próximos dos años y después se anote el tanto con un sencillo: “Han visto como sabíamos poner solución a los problemas”

Galiana

Acerca de Galiana

Escritora
Esta entrada fue publicada en La columna de los lunes, Periodismo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s